LA OSCURA RED DE LA MENTEFACTURA

PARTE I: El circuito de las cuatro sillas y el ecosistema endogámico

En la administración pública de Guanajuato se ha construido un eslogan de relumbrón que costó millones de pesos al erario: “El Valle de la Mentefactura”.

Sin embargo, tras la fachada del emprendimiento de vanguardia, el avance tecnológico y los discursos de innovación, lo que verdaderamente se estructuró fue un circuito de impunidad y opacidad perfeccionada.

Para desentrañar el entramado que opera en el Instituto de Innovación, Ciencia y Emprendimiento para el Competitividad para el Estado de Guanajuato (IDEA GTO), hay que entender un principio básico de la política de compadrazgos: la rotación estratégica de sillas.

Las mismas personas ocuparon, en momentos clave y de manera alternada, ambos lados de la mesa: los asientos de la asociación civil que recibía los fondos y los despachos del organismo público que los otorgaba.

Al frente de este esquema se mantiene, con total soltura y en el disfrute del poder, el vende pilas del Juan Antonio Reus Montaño. El burócrata presidía el consejo de la red de parques tecnológicos Novaera y, de manera simultánea, asumió la titularidad de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Educación Superior (SICES), para posteriormente convertirse en el director fundador de IDEA GTO. Es decir: presidía la entidad receptora y luego dirigió el organismo asignador del presupuesto.

El patrón de la puerta giratoria no fue un hecho aislado, sino la norma operativa:

Alejandro Gómez Barbosa: De ser director ejecutivo de la asociación civil Novaera, ascendió sin escalas a la Dirección de Administración y Finanzas de IDEA GTO. Primero administró los fondos privados alimentados con dinero público y luego pasó a firmar los cheques desde el erario.

Omar Silva Palancares: De paso previo por la administración municipal de León (donde fue señalado por adjudicaciones irregulares), constituyó en septiembre de 2021 la firma Agencia Mexicana de Economía Circular SAPI de C.V.

A los tres meses de su creación, esa empresa naciente recibió 150 mil pesos de IDEA GTO para “aceleración” y obtuvo contratos con entidades como Explora por más de 1.3 millones de pesos. ¿El remate? Meses después, Silva Palancares fue contratado como director de área dentro del propio IDEA GTO.

Javier Núñez Rodríguez: Proveedor estelar del instituto a través de tres asociaciones civiles que facturaron al menos 14.2 millones de pesos a IDEA GTO entre 2020 y 2023 (y más de 73 millones a nivel estatal).

El 2 de enero de 2025, Núñez Rodríguez juró como nuevo director de Administración y Presupuesto del instituto, sustituyendo a Gómez Barbosa. En este organismo, ser proveedor recurrente no es un conflicto de interés; parece ser el requisito indispensable para manejar la caja chica.

El encubrimiento administrativo se amparó repetidamente en la figura contable del “Servicio Integral”. Mediante este concepto se pagaron desde los dudosos gimnasios de emprendimiento en 2021 hasta los más de 13.3 millones de pesos erogados en el Festival de Innovación 2024.

El “servicio integral” es el borrador contable por excelencia: un solo monto global sin desglose, sin facturas detalladas por conferencista o por proveedor y sin posibilidad de rastrear quién cobró qué.

Cuando la prensa independiente exigió saber cuánto costó traer a cada ponente, la respuesta oficial de IDEA GTO rozó el cinismo: argumentaron “no contar con el desglose”. Trece millones de pesos de los contribuyentes salieron del erario y el organismo que los ejerció afirma, sin despeinarse, que no sabe cómo se repartieron.

Así el entramado del impresentable Reus Montaño. Pero aquí no acata nada esta es solo la primera parte. Mañana en Conspirando traeremos la segunda parte. Estén pendientes de las tracas de estos.

He dicho y ya está.

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