El discurso de la “Mentefactura” en Guanajuato se ha vendido durante años como el boleto de entrada al primer mundo, un ecosistema de innovación que presuntamente premia el talento y la tecnología.
Sin embargo, cuando se rasca la superficie del barniz publicitario y se revisan los expedientes duros del Registro Público de la Propiedad y los folios de transparencia, lo que emerge no es ciencia, sino un burdo y millonario entramado de presunto tráfico de influencias, simulación corporativa y un descarado reparto de contratos entre amigos y socios.

En el centro de esta preocupante red aparece Juan Antonio Reus Montaño, director general del Instituto de Innovación, Ciencia y Emprendimiento para la Competitividad (IDEA GTO). Los documentos oficiales con folio de acceso a la información 65425 revelan una presunta triangulación que supera los 30 millones de pesos destinados a beneficiar de forma directa e indirecta a empresas y asociaciones donde los socios de Reus Montaño llevan el control del dinero.
Los hilos de la sociedad oculta
El nudo ciego de este entramado se encuentra en el acta de constitución de la sociedad mercantil Innovación Científica y Tecnológica, S.A.P.I. de C.V., formalizada ante notario público en la ciudad de León.
En este documento, Juan Antonio Reus Montaño aparece formalmente como socio y vocal de la empresa, compartiendo acciones y facultades plenas para actos de administración y dominio con personajes clave: Luis Manuel Villegas Elizarraraz y Aldelmo Emmanuel Israel Reyes Pablo (este último, actual subsecretario de Educación Media Superior y Superior en el estado).

Lo alarmante del caso no es solo la coincidencia de nombres, sino la danza de los millones. Luis Manuel Villegas Elizarraraz, socio de Reus, asumió la Dirección General de la asociación civil Agrobioteg justo después de la gestión de Antonio Reus, espacio donde comenzaron las asignaciones directas de convenios.
Tras dejar dicha entidad en una severa crisis financiera, Villegas Elizarraraz fundó el Sistema de Innovación Tecnológica y Emprendimiento del Estado de Guanajuato, A.C.
A partir de ese momento, la ventanilla de IDEA GTO, manejada por Reus Montaño, se convirtió en una especie de cajero automático exclusivo para su socio:

Convenio IDEAGTO/CONV/173/2021: por un monto de $2,938,000.00.
Contrato IDEAGTO/SG/454/2021: por un monto de $2,999,760.00.
Convenio IDEAGTO/CONV/008/2023: por un monto de $2,932,000.00.
Contrato IDEAGTO-SG-255-2023: por un monto de $2,000,000.00.
La lista es larga y ofensiva; sumando los apoyos y contratos de 2021 a 2024, la asociación civil del socio de Reus Montaño captó más de 16 millones de pesos de manera directa, complementados con convenios adicionales que elevan la cifra por otros 6 millones.

Por si fuera poco, a través de la persona moral Corporativo Juka, S.C. —empresa operadora de los eventos del Instituto, desde los convivios de fin de año hasta el pomposo Día de la Mentefactura— se desviaron más de 8 millones de pesos mediante adjudicaciones directas, razón por la cual los informes de gastos de dichos eventos jamás han gozado de una verdadera transparencia integral.
A esta red se suma otra triangulación por más de 1 millón de pesos dirigida a WhatYou.com, empresa representada por su otro socio, Roberto Hernández Couste, recursos que terminaron siendo cobrados a través de una razón social catalogada como presunta facturera a nivel nacional.

Mientras esta presunta red de favores operaba, la declaración patrimonial de Antonio Reus Montaño del año 2024 presenta un fenómeno extraordinario: sus cuentas bancarias y fondos de inversión (como el reportado en Actinver por $3,688,760.00) reflejan un crecimiento neto superior a los 3 millones de pesos.
Básicamente, bajo el cobijo del erario, el funcionario tiene la capacidad de ahorrar íntegramente su sueldo público, mientras los eventos masivos de su instituto son convenientemente abarrotados con estudiantes movilizados por la estructura del subsecretario de Educación Superior, Aldelmo Reyes, su socio de acta constitutiva, garantizando la justificación política del gasto.

El silencio cómplice de la Honestidad
Frente a esta colosal montaña de pruebas, documentos notariales y transferencias presupuestales que gritan un evidente conflicto de interés y tráfico de influencias, la actuación de las autoridades fiscalizadoras ha sido nula. Es aquí donde la responsabilidad política y administrativa escala de forma alarmante hacia la Secretaría de la Honestidad, encabezada por Arcelia González.

¿Para qué sirve una Secretaría de la Honestidad si es incapaz de auditar los contratos cruzados que el director de IDEA GTO le otorga a los socios de su propia empresa privada?
La inacción de la secretaria Arcelia González no solo es una omisión de sus obligaciones legales; es una validación tácita de la impunidad en el estado.
Mantener los ojos cerrados ante documentos oficiales que involucran presuntas triangulaciones de 30 millones de pesos, convierte a las instituciones de fiscalización en un simple adorno de simulación gubernamental.
El gobierno de Guanajuato no puede sostener un discurso de transparencia y combate a la corrupción mientras protege estos feudos de complicidad.

La gobernadora Libia Dennise García tiene en este caso una prueba de fuego para demostrar si su administración realmente representa un cambio de rumbo o si mantendrá la política del sexenio pasado de encubrir los negocios de los amigos de siempre.
Antonio Reus Montaño debe ser separado de su cargo para enfrentar una auditoría profunda de cada convenio y contrato firmado desde 2020 a la fecha.
Asimismo, la secretaria Arcelia González debe asumir su responsabilidad institucional y abrir una investigación verdadera, rigurosa y penal si es necesario.

Los recursos de Guanajuato deben destinarse a la verdadera innovación y desarrollo social de sus municipios, no a engrosar las cuentas bancarias ni a financiar los proyectos personales del selecto círculo de socios de la mentefactura.
Y esa putada del Valle de la Mentefactura vendida por Reus a un mediocre e ignorante como el leonés, GOLDO Diego Sinhue, ¿para qué sirvió? Solo para llenarse del dinero de la gente de Guanajuato, ese jilipollas de Antonio y sus amigos delincuentes.
He dicho y ya está.





