En un estado como Guanajuato, donde el dinamismo económico se construye todos los días existe una deuda histórica con un sector indispensable pero vulnerable: los trabajadores independientes.
Aquellos comerciantes, artesanos, prestadores de servicios y profesionistas por cuenta propia que sostienen el motor del Bajío habían permanecido al margen de la red de protección del Estado. Hoy, afortunadamente, el panorama comienza a transformarse con una visión de justicia social.

La iniciativa impulsada por Ricardo Padilla San Román, secretario general de CATEM Guanajuato, para promover la afiliación de este sector al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), es una estrategia sólida que aterriza de forma efectiva el convenio nacional estratégico firmado originalmente por Pedro Haces Barba líder nacional de CATEM y Zoé Robledo, director general del IMSS.
En este contexto hay que reconocer la sensibilidad social y el compromiso solidario con los trabajadores del doctor Eusebio Rosales Partida delegado en Guanajuato del IMSS,

La relevancia de este esfuerzo quedó de manifiesto en las palabras de Gerardo Fernández, Delegado Político de CATEM en el estado, quien con un mensaje contundente y solidario recordó que la premisa de la organización es “no dejar a nadie atrás”.
El despliegue prometido por Gerardo Fernández a través de comités locales, redes sociales y medios informativos es justo lo que se necesitaba: romper el aislamiento institucional y llevar la información directamente a las plazas, los talleres y los comercios del estado.

Por su parte, la operación de este programa queda en manos expertas con Uriel Ramos Romero, Secretario de Vinculación Institucional y encargado del proyecto en la entidad. Ramos ha delineado con precisión quirúrgica el papel de CATEM como un puente directo y gratuito para que el registro se efectúe correctamente ante los sistemas oficiales del IMSS.
Los beneficios a los que tendrán acceso los nuevos afiliados son del más alto nivel: atención médica y hospitalaria, coberturas ante riesgos de trabajo e incapacidades, servicios de guarderías para proteger a la familia y, fundamentalmente, la certidumbre de un patrimonio a largo plazo mediante el derecho a una pensión por invalidez, vejez y retiro, conforme a la Ley del IMSS.

Bien por CATEM Guanajuato, al sumar esfuerzos con las instituciones federales para combatir la informalidad, la confederación se consolida en el Bajío no como un sindicato tradicional de choque, sino como un verdadero agente de transformación laboral y bienestar social.
Acercar la salud y el futuro digno a quienes trabajan de manera independiente es, sin duda, la mejor manera de fortalecer la economía regional.
He dicho y ya está.




